En Runawana creemos que vestir también puede ser una forma de cuidar.
Desde el nacimiento de la marca, uno de nuestros mayores propósitos ha sido contribuir activamente a la conservación de los ecosistemas que hacen del Ecuador un territorio único y mega biodiverso. Porque entendemos que la naturaleza no es un recurso infinito: es memoria, equilibrio y futuro.
Así nació Runawana Siembra.
El 20 de julio de 2021 suscribimos una alianza estratégica con la Fundación Ecuatoriana de Conservación “Sembrando Esperanza”, con el compromiso de destinar un porcentaje de nuestras ventas al fortalecimiento de procesos de reforestación con especies nativas en zonas de amortiguamiento de áreas protegidas.
Pero queríamos que este esfuerzo fuera más allá de una donación.
Queríamos convertirlo en una experiencia colectiva.
Desde entonces, junto a clientes, voluntarios, amigos y aliados, hemos organizado jornadas de reforestación comunitaria en sectores vinculados al Parque Nacional Antisana y al Parque Nacional Cotopaxi, sembrando especies nativas fundamentales para la restauración del ecosistema andino.
Cada árbol sembrado representa algo más profundo que una cifra: una persona que decidió involucrarse, unas manos trabajando por la tierra, una comunidad que entiende que el futuro también se teje desde el cuidado.
En estos años hemos sembrado alisos, pumamaquis, polylepis, quishuars, achupallas, chachacomos y muchas otras especies nativas que ayudan a restaurar corredores ecológicos clave para la biodiversidad y la protección del agua en los páramos andinos.
Lo más valioso de Runawana Siembra no ha sido únicamente plantar árboles.
Ha sido ver a niños sembrando junto a sus familias. A desconocidos convirtiéndose en comunidad. A personas que llegaron por un suéter y terminaron conectando con una causa. Porque creemos que las cosas importantes se construyen despacio: los bosques, las comunidades y la esperanza.