Volver al origen también es volver a creer

Llaktana, en kichwa, significa “regresar al lugar de origen”.

Y esa idea marcó el inicio de una colección creada para reconectar con aquello que muchas veces dejamos de mirar:

el oficio textil, las raíces, los territorios, las lenguas ancestrales y el valor de lo hecho en Ecuador.

UNA COLECCIÓN QUE DEJÓ HUELLA

UNA COLECCIÓN INSPIRADA EN IDENTIDAD Y MEMORIA

En Runawana utilizamos palabras en kichwa para nombrar nuestras colecciones y diseños como una forma de mantener viva una lengua que forma parte del patrimonio cultural del Ecuador.

Llaktana nace desde ese deseo de volver a conectar con nuestras raíces y reconocer todo lo que existe detrás de la creación textil local: experiencia, conocimiento, detalle y trabajo artesanal.

Esta colección también representó un momento importante para Runawana: volver a mirar el taller familiar donde comenzó todo y revalorizar el oficio heredado de nuestros padres.

Volver al origen también puede ser una forma de avanzar.

INSPIRADA EN EL TERRITORIO ECUATORIANO

Paisajes, montañas y naturaleza traducidos en color, textura y silueta.

Los colores, texturas y siluetas de Llaktana fueron desarrollados tomando inspiración en los paisajes, montañas y elementos naturales del Ecuador.
Diseños como Kushi, Wayra y Shuyay fueron nombrados en kichwa y concebidos desde conceptos relacionados con alegría, viento, esperanza y movimiento.
Cada prenda buscó transmitir una personalidad auténtica, conectada con la naturaleza y con una forma más cercana de entender el diseño.

KUSHI

Alegría y energía cercana.

WAYRA

Viento, movimiento y ligereza.

SHUYAY

Esperanza y proyección hacia adelante.

UNA PRODUCCIÓN REALIZADA ENTRE MONTAÑAS Y COMUNIDAD

Colaboración local en escenarios conectados con la identidad de la colección.

La campaña visual de Llaktana fue desarrollada en distintos espacios y proyectos locales que compartieron la visión de fortalecer el consumo ecuatoriano y la colaboración entre emprendimientos.

Parte de la producción se realizó en las faldas del Chimborazo, junto al Chimborazo Lodge del andinista Marco Cruz, en escenarios naturales que acompañaron la identidad de la colección.

También participaron espacios y proyectos locales como Café Galletti, el taller de la artista La Natía, El Patio Hostel y HotSpot Galletería, lugares que abrieron sus puertas para construir una producción colaborativa conectada con territorio, comunidad y creatividad local.

MÁS QUE UNA COLECCIÓN, UNA FORMA DE REGRESAR

Volver a creer en el valor de lo hecho aquí.

Llaktana representó para Runawana una forma de volver a creer en el valor de lo hecho aquí.

En las manos que crean.

En los espacios que resisten.

En las alianzas entre proyectos locales.

Y en todo lo que todavía puede construirse cuando regresamos a nuestras raíces sin dejar de mirar hacia adelante.

“Regresar también es reconocer lo que somos.”

Descubre la colección inspirada en el regreso al origen, la identidad y el territorio ecuatoriano