Una colección inspirada en los valores que todavía viven en el barrio

LA PREGUNTA QUE INICIA LA COLECCIÓN

¿Qué cosas siguen sosteniendo la vida en comunidad?

Para nosotros, muchas de esas respuestas todavía viven en el barrio.

En el saludo cotidiano. En la yapa de la tienda de la esquina. En el “veci, a vendeeeer”. En cerrar la calle para jugar fútbol. En las conversaciones que todavía suceden afuera de las casas y talleres.

Esta colección nace para volver a mirar esos pequeños gestos que, aunque parezcan simples, siguen conectándonos como personas.

DESDE SAN JUAN

El Balcón Quiteño

El Barrio Teje fue creada desde el barrio San Juan, en el Centro Histórico de Quito, lugar donde funciona nuestro taller y donde comenzó Runawana.

Un barrio lleno de historia, comunidad y memoria, que se convirtió en el punto de partida para desarrollar una colección inspirada en distintos sectores y barrios de la ciudad.

Cada prenda busca rendir homenaje a esos espacios que forman parte de la identidad cotidiana de Quito y de las personas que la habitan.

No necesitamos inventar nuevos valores. Tal vez necesitamos volver a encontrarlos.

CADA PRENDA GUARDA ALGO MÁS

Mensajes escondidos para seguir tejiendo comunidad.

Cada diseño incorpora en su interior valores escondidos que la comunidad puede descubrir.

Así, vestirse deja de ser únicamente una rutina para convertirse también en un gesto de memoria y conexión con aquello que todavía nos une.

UN HOMENAJE A QUITO Y SUS BARRIOS

La ciudad transformada en texturas, nombres y prendas.

La primera edición de El Barrio Teje toma inspiración en distintos sectores y barrios de Quito, interpretando su personalidad y memoria desde el diseño.

Mestizo de San Juan

Trazos del Valle

Chaupicruz

Orgullo Toleño

Panecillo Alto

Rombo Ronda

Iñaquito Vivo

Bruma Guapuleña

TEJER COMUNIDAD TAMBIÉN IMPLICA ACCIONAR

El primer Pasaporte Barrial del Balcón Quiteño.

Una iniciativa que reunió a emprendimientos y espacios del sector para invitar a las personas a recorrer San Juan, descubrir nuevos lugares y fortalecer el consumo local y consciente.

Medios, creadores de contenido y visitantes comenzaron a mirar nuevamente al barrio como un espacio vivo, cultural y lleno de historias.

Porque tejer comunidad también significa generar encuentros, movimiento y nuevas formas de habitar la ciudad.

Descubre la colección inspirada en los barrios, valores e historias que todavía nos unen